jueves, 15 de mayo de 2014

Jeff Koons: "Monumentalidad y fortuna"


Jeff Koons es un autor americano nacido en Pennsylvania en el año 1955. A pesar de lo sorprendente y algo perturbado que pueda parecer, Koons es uno de los autores vivos mejor cotizados.

Trabajó como corredor de bolsa de Wall Street, y lo dejó todo para dedicarse a realizar estas peculiares esculturas. Es el primer artista que contrató una agencia de publicidad para darse a conocer, y también el primero en tener un asesor de imagen.
Los trabajos de este excéntrico autor se tratan de esculturas monumentales inspiradas en lo Kitch, e influenciadas por el Pop Art y el Minimal Art, que expone al aire libre y destacan por los más diversos materiales, como flores y globos.

Jeff Koons se formó en la School of the Art Institute of Chicago (SAIC) y se licenció en bellas artes por el Maryland Institute College of Art (MICA) de Baltimore en 1976. Ese mismo año se trasladó a Nueva York, donde sufragó la producción de sus primeras creaciones como corredor de bolsa en Wall Street. La habilidad de Koons en las transacciones bursátiles y comerciales se trasladaría también al mundo del arte, ya que desempeñó funciones de captador de socios para el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, con gran acierto. Esa experiencia iba a resultar decisiva en su posterior carrera artística, marcada por una clara visión mercantilista.



Su obra se iniciaría en 1979 con la serie “Inflatables”, objetos de vinilo (en su mayoría flores) colocados entre espejos, que mostraban ya la intención del autor de combinar el objeto representado con el entorno y los reflejos que del mismo aparecían en él. El gusto por lo kitsch y la utilización de objetos y motivos cotidianos en sus piezas convertirían a Koons en un trasgresor para algunos y en un impostor para otros: una figura polémica que despertaría a lo largo de su carrera odios y pasiones, pero que no dejaría a nadie indiferente.A principios de la década de 1980, Koons realizaría las series “Prenew” y “The New”, en las que convivían cafeteras, aspiradoras, radiadores y demás utensilios presentes en la mayoría de los hogares. En “The New”, las aspiradoras, solas o en grupo, se combinaban de todas las maneras posibles en unas vitrinas de plexiglás con tubos fluorescentes. En 1984 presentó algunas de sus obras en la galería neoyorquina International with Monuments; los expertos lo adscribieron entonces al movimiento Neo-Geo (Neo-Geometric Conceptualism), que incluiría a figuras dispares como Haim Steinbach y Meyer Vaism.

Su fama crecía a la par que su producción se diversificaba, tanto en los temas tratados como en las técnicas y los materiales utilizados. En su serie “Equilibrium”, realizaba esculturas en bronce de objetos deportivos como pelotas de baloncesto, que se convertían también en motivo escultórico (tomando el relevo de las aspiradoras) en creaciones que simulaban peceras, pues los balones aparecían dentro de urnas de cristal medio llenas de agua. Paralelamente inició su estrecha relación con el mundo de la publicidad y el marketing con una serie de anuncios relacionados también con el mundo del baloncesto, protagonizados por famosos jugadores pero también por aficionados anónimos.La vertiente comercial continuó con la serie “Luxury & Degradation”, en la que ponía su creatividad al servicio de anuncios de conocidas marcas de bebidas alcohólicas, para una de las cuales realizó una serie de pequeñas esculturas en acero inoxidable. Este material predominaría también en su siguiente serie, “Statuary”, en la que combinaba motivos clásicos (Busto del rey Luis XIV) con diseños modernos, como su famoso Conejo. “Banality” supondría a finales de la década una radicalización del gusto por lo kitsch, que llegaría a sus más altas cotas en esta serie. Porcelana, cristal, madera policromada y otros materiales le servían para representar todo tipo de objetos y motivos. A esta serie corresponde la representación en porcelana del cantante Michael Jackson con su mono mascota, Michael Jackson and Bubbles (1988).



A finales de la década de 1980, Koons inició una relación amorosa con la actriz pornoitaliana Illona Staler, Cicciolina, que presidiría su siguiente serie, “Made in Heaven”: esculturas de cristal, figuras de plástico, óleos, litografías y fotografías representan a los dos amantes en todo tipo de posturas amorosas, sin evitar un evidente carácter pornográfico. Koons y Cicciolina se casaron en 1991, y en 1992 nació su hijo Ludwig, pero la unión se rompió poco después, ocasionando un litigio legal por la custodia del pequeño en los años siguientes. Tras la separación, los motivos de la serie se sustituyeron por perros, gatos y flores, con una potenciación del mal gusto o de lo cursi y recargado según las interpretaciones.La relación con Cicciolina y el escándalo de su ruptura afectaron al prestigio artístico de Koons, que en los años noventa vivió su peor época, si bien una de sus obras más conocidas data de 1992. Puppy, una representación de un perro gigante de más de doce metros de alto cubierto de flores, fue creado para una muestra de arte en Arolsen (Alemania) y se pudo ver también en Sydney y Nueva York, antes de trasladarse al Museo Guggenheim Bilbao, donde preside la entrada de forma permanente.



A partir de Puppy, la obra de Koons mostraría cada vez más una tendencia hacia el monumentalismo. “Celebration” se iniciaba con óleos sobre lienzo que representaban animales y objetos varios sobre unos fondos que parecían metalizados, una idea que daría paso, en la misma serie, a las primeras esculturas gigantes de acero inoxidable, como Balloon Dog, Hanging Heart o Balloon Flower, concebidas como objetos-globo en cuya superficie metálica se reflejaban las imágenes. “Elephant”, un elefante de acero inoxidable, y “Split Rocker”, otro perro floreado al estilo de Puppy e instalado en el Palacio de los Papas de Aviñón (Francia) desde 2000, fueron series continuistas en lo referente al gusto por las grandes dimensiones de las obras.




En conclusión, Jeff Koons es tan conocido por sus polémicas obras como por su gran habilidad para darlas a conocer y conseguir que se revaloricen continuamente. No dudó en ser uno de los primeros artistas en contratar a un asesor de imagen y en iniciar campañas de marketing, que incluían anuncios con una fotografía suya a toda página en las principales revistas de arte. La comercialidad de su arte se basa en un amplio equipo de colaboradores, cerca de una treintena de personas (investigadores, ingenieros, arquitectos, gestores o mánagers) con las que lleva a cabo una producción industrial del arte en la que no necesariamente el artista es el autor material de la obra que va a llevar su nombre. Este sentido colectivo en la creación artística recoge, de alguna manera, la tradición del célebre estudio de Andy Warhol, conocido como The Factory. Pero por otra parte, este personaje peculiar destruye el concepto del artista como artesano de sus propias obras, haciendo uso de una cadena de montaje y repetición, perdiendo así el valor propio de la obra de arte.Las esculturas de Koons están acordes a ese mundo publicitario, cuyas obras en metal, porcelana y materiales sintéticos, aportan un color y función propias por medio del fetiche. Por medio de ellas, muestra sus sentimientos más ocultos, como una manera de demostrar al mundo sus deseos, sus temores o fracasos.Koons es doctor honoris causa por el Corcoran College of Art & Design de Washington, D. C. Sus obras han sido exhibidas en museos de todo el mundo, y forman parte de colecciones públicas como las del Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York, el Whitney Museum of American Art y el Guggenheim Museum, también en Nueva York, la National Gallery y el Hirshhorn Museum de Washington, el San Francisco Museum of Modern Art (SFMoMA), la Tate Gallery de Londres, el Stedelijk Museum de Amsterdam o el Tokyo Metropolitan Museum.

En noviembre de 2007, toda esta estrategia culminó al convertir a Koons en el artista vivo más caro: Hanging Heart, una obra por la que siete años antes se habían pagado 700.000 euros, se vendió por 15 millones de euros. El pintor británico Lucian Freud rompería ese récord en mayo de 2008 con los 21,7 millones de euros pagados por su obra Benefits Supervisor Sleeping. Un mes más tarde, Balloon Flower (Magenta), de Koons, alcanzó los 16,3 millones de euros, cifra récord en el artista.



En septiembre de 2008 se inauguró en los jardines del palacio de Versalles la primera retrospectiva dedicada al artista en Europa. A su escalada a la cima del mercado y su “toma” de Versalles hay que sumar las muestras que tuvieron lugar paralelamente en la terraza del Metropolitan neoyorquino (un perro salchicha, un corazón y un Winnie The Pooh), en el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago y en la Neue Nationalgalerie de Berlín.



Andy Warhol: "El arte como negocio"

"Un artista es alguien que produce cosas que la gente no necesita tener pero que él, por alguna razón, piensa que sería una buena idea darles".

Andy Warhol.




¿Qué guardaría Andy Warhol en un cápsula del tiempo de las últimas décadas? Veintisiete años han pasado desde su fallecimiento, el 22 de febrero de 1987. La cápsula contendría fragmentos del siglo pasado y los acontecimientos de este nuevo que comienza. ¿Qué se hubiera regalado Warhol en su cumpleaños? Seguro habría rotulado una caja de cartón días antes con fecha de apertura para hoy. ¿Qué hubiera encontrado? Quizá intentos fallidos de warholizar el arte o ensayos rebuscados de sus ideas en un mundo catapultado cada vez más hacia el poder que ejercen los medios de comunicación.

Nacido en Pittsburgh el 6 de agosto de 1928, Andrew Warhola, mejor conocido como Andy Warhol (cuyo desprendimiento de la “a” surgió debido a un error por parte de la revista Glamour al publicar un dibujo del artista en 1949 en el que al señalar el nombre omitieron la “a” al final) fue un artista, cineasta, hombre de negocios y una celebridad, considerado uno de los artistas plásticos más influyentes del siglo XX. El gran cambio provocado por Warhol está en la concepción de las personas famosas como celebrities, sin él la feria de vanidades tal como la conocemos hoy no existiría. Y el primer modelo de esa “gestión” de marketing personal fue la que hizo con él mismo. Inventó un personaje, con la peluca, los anteojos y las actitudes provocativas y públicas.

Warhol fue el creador de un arte a partir de la cultura popular, específicamente de Norteamérica, esa de los años 50 repleta de anuncios publicitarios, libros de cómics, objetos influenciados por los medios de comunicación e imágenes kitsch cargadas de ironía. Todo cubierto por una estela de consumismo que buscaba el uso de imágenes populares como respuesta al elitismo cultural en las bellas artes.


Warhol se convertiría en uno de los estandartes del arte pop que culminaría el arte moderno. Como la cabeza del movimiento, Warhol trajo el foco a la banalidad de la cultura comercial de los Estados Unidos, convirtiéndose en el artista de su tiempo. 

Con una licenciatura en Bellas Artes, Warhol comenzó su carrera como ilustrador de anuncios publicitarios para revistas de moda como Vogue, Harper's Bazaar, Seventeen y The New Yorker. Así, se consagró como uno de los artistas comerciales más exitosos de la década de 1950, año en el que centró su talento en la pintura, con la que comenzó a representar elementos y aspectos de lo cotidiano, hasta que decidió dar un giro a su obra eliminando rasgos de expresión y sentimientos para comenzar una producción en serie, de repeticiones de elementos populares procedentes de la cultura de masas.

Fue en 1962 cuando el concepto del arte pop surgió para renovar lo que hasta ese momento se conocía como tal. Warhol comenzó a producir imágenes repetitivas como las famosas latas de sopa Campbell o la serie de retratos de conocidos personajes como Marylin Monroe, Elvis Presley, Elizabeth Taylor o Mao Tse-tung, todos ellos (incluídas las latas de sopa) considerados íconos estadounidenses. Estas series marcarían su estilo durante sus trabajos posteriores como referente de un tipo de arte que captaba la atención nacional por primera vez.


El artista británico Richard Hamilton describió el arte pop como “popular, pasajero, producido en masa, joven, ingenioso, sexy, efectista, glamoroso y un gran negocio”

Como cineasta, Warhol fue reconocido por producir cintas experimentales. Entre 1963 y 1968 produjo más de sesenta películas entre las que destacan Sleep, Blowjob, Empire y Eat. Aquí, y siendo Warhol un punto de inspiración, se encuentra la cinta The Factory Girl, una película del 2006 dirigida por George Hickenlooper y protagonizada por Sienna Miller que retrata la vida de Edie Sedgwick, amiga y musa de Andy Warhol. 

En 1963 Warhol abrió su propio estudio de arte, "The Factory" ("La Fábrica" en español), escenario de grandes fiestas y un punto de referencia cultural en Nueva York. Entre 1963 y 1968, funcionó bajo el nombre de Silver Factory, pues sus paredes estaban cubiertas de papel de estaño y pintura plateada. Personas con aspiraciones artísticas, bohemios interesados en el cine, la música (y las drogas), se reunían en el estudio de Warhol formando un hervidero artístico que acudía a ese taller creativo donde se realizaron sus famosas serigrafías, su trabajo en el cine, así como sus esculturas y todos los proyectos que definieran la labor del artista.



El estudio se convirtió en un imán para los hipsters, los artistas y la alta sociedad, y un centro de experimentación de todo tipo. Entre las celebridades que acudían al famoso taller de Warhol se encontraban Lou Reed, Edie Sedgwick, Bob Dylan, Salvador Dalí y Betsey Johnson, por mencionar algunos, pues el estudio no discriminaba, era un cultivo para todo tipo de arte, entre ellas, la música. La legendaria banda de rock The Velvet Underground, integrada por Lou Reed y John Cale, fue el centro de la escena de Warhol en The Factory.

El ambiente dentro de The Factory era muy permisivo, por lo que la mayoría del contenido de las películas que ahí se rodaban eran sobre temas sexuales: la desnudez, el sexo explícito, las relaciones homosexuales o la diversidad sexual.

Warhol llamaba a quienes acudían a su estudio Warhol Superstars pues les confería parte de su genio a todos los asistentes a partir de su participación. Era como si los músicos, pintores o gente de cine se convirtieran en su propiedad y formaran parte de las creaciones del artista. Warhol era la mente creativa que veía sus deseos realizados por medios de sus fastuosas amistades.

Andy Warhol se convirtió en el ícono de la cultura pop. Convirtió objetos mundanos en arte, en referentes de una época. Warhol supo aprovechar las características de su tiempo. Trabajó en productos en serie, pero no por ello carentes de creatividad, y revolucionarios para el común del arte moderno. Fue un artista plástico que supo moverse entre los medios de comunicación para convertirse en una estrella, una estrella del arte y de la cultura internacional.